Cada 8 de marzo, con motivo del Día Internacional de la Mujer, el mundo recuerda la lucha histórica por la igualdad de derechos, oportunidades y reconocimiento para las mujeres. Es también una oportunidad para reflexionar sobre una realidad que durante siglos ha permanecido en gran medida invisible y en manos de ellas: el enorme valor del trabajo de cuidados.
Cuidar de la infancia, de las personas mayores, acompañar en momentos difíciles, sostener la vida cotidiana, tejer comunidad… Muchas de estas tareas han sido realizadas mayoritariamente por mujeres y, sin embargo, rara vez han sido reconocidas en la economía formal ni en la sociedad con todo el valor humano y social que tienen.
En este sentido, los Bancos de Tiempo contribuyen a visibilizar y dignificar muchas de las tareas de cuidado que históricamente han recaído sobre las mujeres, al tiempo que promueven una corresponsabilidad colectiva donde hombres y mujeres comparten estos trabajos esenciales para la vida.
Además, los Bancos de Tiempo crean espacios de encuentro donde muchas mujeres encuentran apoyo mutuo, redes comunitarias y oportunidades para compartir talentos, conocimientos y experiencias. Son espacios donde la economía se humaniza y donde la solidaridad se convierte en una forma cotidiana de relación.
Desde la Asociación Iberoamericana de Bancos de Tiempo queremos sumarnos a la conmemoración de este día recordando que construir sociedades más igualitarias pasa también por reconocer, redistribuir y revalorizar los cuidados.
Hoy celebramos a todas las mujeres que sostienen comunidades, crean redes y hacen posible una sociedad más humana. FELICIDADES, GRACIAS.
Porque cuando el tiempo se comparte, la igualdad también crece.


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